Acabo de terminar uno de los cursos que ofrece el Teléfono de la Esperanza: “Piensa bien, para sentirte mejor”. ¡Jo, qué título!. Ahora estoy haciendo las ocho jornadas de seguimiento.
Me apetecía mucho hacerlo. Viernes, sábado y domingo dedicada a sanar mis heridas. Me sentí, "COMO UNA NIÑA CON ZAPATOS NUEVOS".
Es tanta la afectividad, aceptación, comprensión, enseñanzas que recibo en cualquier actividad del Teléfono de la Esperanza, que en mi interior se transforman en: paz, bienestar, alegría, tranquilidad, elevación de la autoestima. Así que esta vez, que ha sido todo un fin de semana de curso, ¡ IMAGINATE!, me he encontrado cómo en una BURBUJA pues estuve centrada única y exclusivamente en el mismo.
Cometí un error grandísimo, tenía que haber llevado un MAGNETOFON, pues se me han escapado muchas cosas.
El lunes estuve alicaída al comenzar el día, pues cuando estoy entre la gente del teléfono, todas mis necesidades afectivas las siento cubiertas y siempre dais tanta información para mejorar la vida de las personas, que hasta me da la impresión que se acabarán los problemas, que todo el mundo es feliz, que nadie sufre, y claro eso es una utopía.
No acabo de captar cómo hacéis para crear ese clima tan extraordinario, que desde el primer momento nos aceptamos, hablamos, e inclusive a las personas que son más tímidas las tratáis de integrar rápidamente.
Os agradezco mucho formar parte de la familia del T. de la Esperanza, que para mí significa mucho. Sabéis poner la palabra oportuna para que yo siga mejorando. Quiero quitar de mi vida todo aquello que hasta el día de hoy me ha hecho tanto daño. En definitiva descubro en vosotros mucha sabiduría y lo más bonito: ¡no os quedáis con ella!. La compartís .
Estoy muy contenta en el grupo que me ha tocado para hacer el seguimiento e ir digiriendo semana a semana mis descubrimientos.
Tengo una duda: ¿cómo conseguís crear en los grupos climas tan cálidos y comunicativos, como si nos conociéramos de toda la vida , cuando resulta que es la primera vez que nos encontramos?
Fue para mí muy satisfactorio el demostraros por lo menos con "simples aplausos" nuestro agradecimiento a vuestro trabajo voluntario, que yo lo percibo francamente maravilloso.
Esther, supo exponer bien sus conocimientos como psicóloga. Vale mucho, siempre tiene una palabra agradable, una sonrisa envolvente y se identifica totalmente con la persona que la habla. Vanesa estuvo clarificadora y la conferencia de Valentín fue muy bonita y elocuente. ¡Cómo siento no disponer de una copia de vuestras charlas!. Mercedes, la Presidenta del Teléfono estuvo como siempre: discreta y como una más del grupo. ¡Cómo me alegra que un día tuviera el coraje y el valor de poner en León estaba iniciativa del T.E.!. ¡Qué bien se ha sabido rodear!.
Me alegra pensar que durante ocho lunes seguidos continuaremos el curso, que nos volveremos a ver para darnos ánimo y empujarnos en esta hermosa tarea de avanzar en nuestra salud emocional. Da gusto ver la empatía, la alegría y la calma que se crea en los grupos del Teléfono, una buena ayuda para sobrellevar tantos momentos duros con los que nos encontramos en la vida..
Con la gran estima que sabéis que os tengo, se despide una alumna y compañera. Mª Ángeles.
