"La persona crece psicológicamente cuando no se conforma con lo que tiene sino que se preocupa por descubrir la esencia misma de las cosas. No es una exploración superficial o de chismorreo sino más bien una autorreflexión de las propias actitudes o acciones".
Alejandro Rocamora Bonilla
lunes, 7 de noviembre de 2011

“ESO NO-DUAL”




«Cuando se calla el ego, que es callar los recuerdos y es callar los proyectos, ahí está el “testigo” advirtiendo que la belleza, la inmensidad, la complejidad, la sabiduría y la conciencia lo invaden todo.
El testigo comprende de inmediato que no hay sujetos ni objetos, que sólo hay “eso no-dual” que yo también soy»

Marià Corbí


Estoy completo, no necesito nada.

No tengo que apuntalar mi ser

con nada venido de fuera.

Soy fundamento y sostén de todo lo que existe.

Fuente de toda forma, libre de nombre y forma.

Comprender esto es la liberación.



Estoy lleno hasta los bordes

y vacío de toda noción de ser o no ser.

Ni soy mortal, ni inmortal, no soy individuo.

Estoy más allá del tiempo y del espacio.

Comprender esto es la liberación.



Si creyéndome alguien, no interfiero,

la Conciencia Absoluta cuida de mí

espontánea y correctamente.

Me creo alguien y pretendo conducir mi barca,

pero el que conduce la barca y la barca

son sólo “el que es”.

Comprender esto es la liberación.



Asienta tu atención y la luz de tu conciencia,

no en el ego que crees ser,

sino en la Conciencia Absoluta que eres.

¿La persona?, sólo un reflejo del sol

en una gota de rocío.

No hay nadie sino el reflejo del sol.

Actúa desde ese convencimiento

y el sol te guiará a lo desconocido.

Comprender esto es la liberación.


* * * *

El ser de la mente es vagar

en casa y en el ancho mundo;

tantea por dentro y por fuera,


desde recuerdos y proyectos,

suponiendo siempre que es alguien,

en mundo extraño y peligroso,

y nadie es sino “el que es”.

Sólo Él se cuida del cuerpo.



Si te tranquilizas, comprendes

y te sumerges en la fuente,

en la conciencia de existir.


Múdate del depredador

al testigo que sólo acepta,

porque ni busca ni detesta.


En lo profundo de mi seno,

la fuente clara y la calma.


Muda tu alma a la quietud,

“el quieto” regirá tu vida.


* * * *

En el centro de mi conciencia,

hay una presencia sin forma.

Esa oscuridad es mi ser.


Desde esa realidad vacía,

el cosmos es porque yo soy.

Esa es la fuente de los mundos.


Mi cuerpo y mente son el mundo,

no más míos que las estrellas.

Mi núcleo es sin tiempo ni espacio,

de él fluyen anchuras sin fin.


Un lugar de quietud y paz.

Quienes se acercan a ese abismo,

desaparecen para siempre.

Quien muere, conoce su ser.

* * * *

No actúes ni vivas

para que te conozcan,

o para que te quieran;

te esclavizarán.


No cantes para nadie

buscando su afecto.

Muere ya a esa actitud

y podrás ser libre.


Si te ofreces a otros,

esos te comerán,

y te devorarán

y tirarán las sobras.


Reflexiona bien esto

si quieres cosechar.

Si solo Él te basta,

nadie podrá dañarte.


Quien a actuar aprende,

sin buscar fruto alguno,

mar y tierra le sirven

y Dios le satisface.


Este es camino nuevo:

no andar en lo presente,

porque es trampa mortal,

ir por el suelo firme


del que es el Ausente,

aunque siempre presente.


Extractos del último libro de Marià CORBÍ, Silencio desde la mente. Prácticas de meditación, Bubok, Barcelona 2011.

domingo, 6 de noviembre de 2011

HUMANIZAR LA HUMANIDAD

Carta desde Soria escrita por el psicoterapeuta Eduardo Lallana, Director del Centro "Ser Tú", para todos los que quieran leer y reflexionar:




“HUMANIZAR LA HUMANIDAD”


La crisis va para largo. Es global. Estructural. Sistémica. Algo no funciona, algo hay que cambiar. Necesitamos un buen diagnostico. Mirar profundo. En el fondo son los valores o principios los que rigen nuestra vida, economía y sociedad. Cambiemos lo que no funciona. Busquemos alternativas. La crisis nos invita a cambiar de rumbo.


Lo que mueve y articula esta sociedad es la economía, el afán de lucro rápido, individual, insaciable. Para ello todo vale. Todo es mercancía: la Tierra, el agua, el sexo, las personas, la salud, el ocio, la cultura… Se trata de hacer negocio de todo. Impera la ley de la selva, la competencia, el darvinismo social y económico. “Homo homini lupus”. Todos son o competidores o mercancías o posibles consumidores. Si no quedan excluidos del sistema. Así nos deshumanizamos.


Lógicamente esto nos lleva a fomentar un profundo individualismo: “sálvese el que pueda”. Nos recluimos en nuestras casas, nuestra familia, impera el miedo, la inseguridad y la insolidaridad. Perdemos la perspectiva de que formamos un solo cuerpo, “una sola familia humana”.


Las consecuencias son evidentes: una sociedad fragmentada en dos mitades bien desiguales: los hambrientos y los obesos, el 20% de los “enriquecidos” que disfruta del 80% de los bienes y recursos frente al 80 % de los “empobrecidos”, que malviven o mueren de hambre.


Urge cultivar otros principios y valores. “La más esencial tarea de la Humanidad es la tarea de humanizarse. Humanizar la Humanidad es la misión de todos, de todas, de cada uno y cada una de nosotros. La ciencia, la técnica, el progreso, solamente son dignos de nuestro pensamiento y de nuestras manos si nos humanizan más”. Casaldáliga.


Y humanizamos la humanidad “practicando la proximidad”, acercándonos a todo ser humano, acogiéndolo con respeto y cariño, sobre todo al diferente, al contrario, al que está al margen, al tirado a la vera del camino, al excluido y marginalizado por el sistema porque no produce, no consume, es una carga.


Otro valor: Boff la ha llamado la “comensalidad”. Sentar a la mesa de la soberanía alimentaria, de la educación, de la salud, del bienestar, de la cultura. Frente a la competencia, la solidaridad, la cooperación, la “ternura de los pueblos”.


Revisemos nuestros valores. Eduquemos en nuevos principios. Frente al lucro, la deshumanización, la exclusión, proponemos “humanizar la humanidad, practicando la proximidad”, la comensalidad y la solidaridad


Eduardo Lallana
 

sábado, 5 de noviembre de 2011

VI UN MAR



Una tarde cálida de verano contemplé un mar. Era un mar calmado y tranquilo, con leves ondulaciones provocadas por una ligera brisa. Un mar que transmitía serenidad, esperanza, calma, plenitud. Así me sentía yo, formando parte de un todo, mientras él se dejaba admirar.

Aquella tarde estaba rodeada de personas. Unas, queridas y que me quieren. Otras, desconocidas en aquel momento. Pero todas compartimos, en silencio, la contemplación del mar. Todas nos dejamos invadir por la sensación de paz que emanaba de las tranquilas aguas. Y, ya se sabe, las cosas compartidas se viven mejor y con mayor intensidad.

De aquel momento contemplativo me queda la fotografía mental –imposible de olvidar- alguna otra inmortalizada por las cámaras -que me sitúa de nuevo allí para que la imaginación no confunda a la realidad- y la agradable sensación de haber vivido y compartido un sentimiento de plenitud y felicidad.

Así que, cuando las cosas no van como a mí me gustaría que fuesen, cierro los ojos y vuelvo a aquel mar y a aquel momento y, de inmediato, me envuelven la paz y la serenidad de entonces. Las cosas pasan, pero los sentimientos que ellas nos provocan permanecen en nosotros para bien o para mal.

Y yo aquella tarde toqué la felicidad. Y muchos la tocaron conmigo.


La escribana del Reino
M.E.Valbuena

viernes, 4 de noviembre de 2011

ENSAYO Y ERROR

Aún recordamos el II Concierto Voces de Esperanza y a Alvaro Fraile. Y estamos con el en que la vida tiene mucho de ensayo y error.

jueves, 3 de noviembre de 2011

EL PACIENTE DE LA 376. CASO REAL,




HECHO REAL (Ring, ring, ring)

- Hospital Xeral de Lugo bos días.

- Si, Buenos días, quisiera hablar con alguien que me de información sobre un paciente que está internado.

- ¿De qué paciente se trata?

- Se llama Antonio Comesaña Otero y está en la habitación 376.

- Un momento, le paso a enfermería.

- Buenos días, habla la enfermera Luisa Casal, ¿en qué puedo ayudarle?

- Quisiera saber las condiciones clínicas del paciente Antonio Comesaña Otero de la habitación 376, por favor.

- Un minuto que voy a localizar al médico de guardia.

- Buenos días, habla el doctor Quirós, ¿en qué puedo ayudarlo?

- Verá doctor, quisiera que me informasen sobre el estado de salud de Antonio Comesaña Otero de la habitación 376.

- A ver, un minuto que consulto la ficha del paciente.

- Bueno, gracias

- Aquí está. Veamos, hoy se alimentó bien, la presión y el pulso se mantienen estables y está respondiendo bien a la medicación por lo que mañana le retiraremos el monitor cardíaco, si continua en esta línea le daremos el alta en dos o tres días.

- ¡Muchas gracias doctor, no sabe usted la buena noticia que acaba de darme! ¡Joder que alegría!

- Me alegro hombre, ¿quién es? ¿Su padre?>

- No, no, que va, yo soy Antonio Comesaña Otero y estoy llamando desde la habitación 376, lo que pasa es que aquí todo el mundo entra y sale del cuarto cuando le sale de las narices, parece que hablan entre ustedes en chino y a mí ni Dios me hace ni "puto" caso....!!!!
 
La foto que ponemos la llamamos "ovejas pastando" y nos ha parecido apropiada para ilustrar este que, aunque le ponemos la etiqueta de risoteraquia, nos parece que no tiene mucha gracia. En fin, ¡Señor!, ¡Señor!... 
miércoles, 2 de noviembre de 2011

SUELTA DE UNA VEZ LO QUE TE OPRIME



En la pared de la vieja estación de FEVE, de León, en la calle Ramón y Cajal,  el muralista Sierra, nos ha dejado una de sus bellezas con mensaje, que nos recuerda a aquel viejo cuento hindú:



- Maestro, ¿cómo puede liberarme?, le pregunta el discípulo.


- Dándote cuenta de quíen y cómo te ata.
 
martes, 1 de noviembre de 2011

DECÁLOGO DE SANACIÓN DE LOS OCHO



Llevamos ya unas cuantas semanas presentando en sus distintas variantes las nueve tipologías que señala el eneagrama y que hoy recordamos para todos nuestros internautas. Todos pertenecemos básicamente a una de ellas. Queramos o no.

1º.- El Reformador. El perfeccionista.

2º.- El Ayudador. El altruista.

3º.- El buscador de status. El triunfador. El organizador.

4º.- El artista. El individualista. El romántico.

5º.- El pensador. El investigador. El observador.

6º.- El leal. El dubitativo.

7º.- El generalista. El entusiasta. El vividor.

8º.- El Jefe. El desafiador. El mandón.

9º.- El pacificador. El mediador.


Decálogo de sanación del “OCHO”.


1. Tu sensibilidad es tu gran fuerza, no tu debilidad.

2. Si confías en que los demás buscan la verdad y la felicidad como tú, serás menos desconfiado.

3. Si miras a los demás con ojos confiados, no necesitarás acorazarte. Gozarás más de todo y de todos.

4. No intentes resolver todo tú solo. Nadie es todopoderoso.

5. Delega, no intentes controlar todo y sentirás más sosiego interno.

6. Confía en los demás como te gustaría que los demás confiasen en ti.

7. Párate antes de dar un NO, tal vez descubras que puedes dar un SI.

8. Si pre-juzgas cómo deben ser las personas o las situaciones, seguirás sintiéndote insatisfecho.

9. El remedio para la insatisfacción y el aburrimiento no es la intensidad, sino el sentido de la medida, incluso en la aplicación de la justicia.

10. Sigue dando amor cuando quieras recibirlo, aunque te parezca que tú das más que nadie.


“Maite Melendo, tomado de su libro “Vivencias desde el eneagrama"



Amigo bloguero, si tú te identificas con esta personalidad no te des caña. Reconócete y acéptate. Ah!, y si logras reírte un poco de ti mismo, eres un fenómeno.