"La persona crece psicológicamente cuando no se conforma con lo que tiene sino que se preocupa por descubrir la esencia misma de las cosas. No es una exploración superficial o de chismorreo sino más bien una autorreflexión de las propias actitudes o acciones".
Alejandro Rocamora Bonilla
miércoles, 23 de mayo de 2012

"AHORA SOMOS MÁS FUERTES..." GRUPO D. P. AUTOESTIMA





Leemos en el Boletín Quincenal Electrónico de El Teléfono de la Esperanza que se celebra su 40 cumpleaños y que sus esfuerzos valen la pena si con la actividad desarrollada ha conseguido infundir esperanza, al menos, a una sola persona.

Hoy, las personas que formamos uno de los grupos del Taller de Autoestima desarrollado en el primer trimestre del año, nos sentimos esa persona cada una de nosotras. Partíamos de la inseguridad, del miedo escénico, de no saber qué hacer con algunas de nuestras vivencias, y en el taller encontramos un espacio para poder empezar a trabajar nuestro desarrollo personal. No hubiera sido posible encontrar ese espacio si no hubiese sido por la generosidad de todas y cada una y, como no, de Herminio, auténtico facilitador del intercambio de la energía positiva y ternura que nos motivó para encontrar felicidad y estabilidad dentro de nosotras mismas.

Al principio no lo sabíamos, estábamos con una actitud de búsqueda en nuestro alrededor y teníamos miedo de abrirnos, de exponernos a los ojos de las demás, sin embargo, el respeto, la confidencialidad y el compromiso de no juzgar, nos condujo a mostrarnos dispuestas y abiertas, a tener confianza y compartir experiencias, desgarradoras en algunas ocasiones, que, lejos de asustarnos, muy bien al contrario, fueron el aglutinante del grupo y base para atrevernos, para afrontar con valentía la aceptación de cómo es cada una y compartirlo.

Todas coincidimos en valorar el aprendizaje que hemos vivido en el taller: ahora somos más fuertes para afrontar los avatares de la vida y tomar decisiones difíciles, porque sabemos dónde buscar lo que queremos cambiar o alcanzar, escucharnos, a nosotras mismas y a los demás, y, si dudamos, como es lógico, mirarnos en nuestro espejo, ese que nos devuelve la imagen de quien nos acompañará siempre en esta vida y confiar en ella.

Gracias, Herminio, por ser el representante de la organización del Teléfono de la Esperanza y habernos enseñado a confiar y creer en nosotras mismas que no es otra cosa que ESPERANZA.

GDP Autoestima
martes, 22 de mayo de 2012

SOLO UNA MADRE LO SABRÍA


Burro

Un día mi madre salió y mi padre quedó encargado de mí.

Yo tendría quizás 2 años y medio.

Alguien me había regalado un juego de té y ése era uno de mis juguetes favoritos.

Papá estaba en el salón leyendo el periódico cuando le llevé una pequeña taza de té, que era solamente agua.

Después de varias tazas de té y de muchas alabanzas por la sabrosa bebida, mi mamá llegó a casa.

Papá le hizo esperar en el salón para que me viera traerle una taza de te, era la cosa más tierna...

Mi mamá esperó y allí venía yo caminando por el pasillo con la taza de té para papá.

Mamá lo miró mientras se la tomaba. Entonces ella dijo:

"¿No se te ha ocurrido pensar que el único lugar en que ella puede alcanzar agua es en el water?"
lunes, 21 de mayo de 2012

¿CÓMO SÉ CUÁL ES MI SOMBRA?



Os confieso que ando algo perdido. Confuso. Desde que de la mano de C. Jung comprendí que arrastro una sombra negra y oscura, no paro de darle vueltas. ¿Cómo saber cuál es mi cara oculta?. ¿Cómo desvelar aquellas cosas que un día consciente o inconscientemente decidí guardar con siete llaves para que mi figura ante los demás se hiciera más graciable y acogedora?. ¿Qué mi niño pequeño decidió jugar a un escondite comprensible?.

Decidí dedicarme a la observación de los demás, basándome en aquella máxima de que “lo que rechazamos de nosotros mismos lo proyectamos en los demás”.

Caí en la cuenta, no sin sonrojo, que se me hacían cuesta arriba los violentos, los manipuladores, los rutinarios, los superficiales, los engreídos, los intolerantes, los pelotas y aquellos que sólo sabían mirarse a su propia vejiga. A cada cual le molesta un tipo de gente.

Me hice preguntas de esas que resquebrajan los propios cimientos que hasta entonces asentaban el propio edificio. ¿Qué me pasa con la violencia?. ¿Por qué se me hace irrespirable la rutina y la superficialidad?. ¿Qué hay en mí de intolerancia, de engreimiento, de dictadura?.¿Qué me hace negar lo servil, lo narcisista, la manipulación? ¿Qué engaño a mi propia mirada?. Comprendo que otros se hagan otras preguntas. Otras zozobras.

Todavía me estoy recuperando de estas últimas zozobras. Trato como uno de tantos de hacerme aceptable a mi propio corazón y de sonreírme, si, sonreírme, pues dentro de mi existe un doctor Jekyll y un mister Hyde.


VTM

domingo, 20 de mayo de 2012

LA FELICIDAD




Monumento al donante de sangre. León

En cierta ocasión leí un cuento que puede ilustrar lo que es la felicidad. Decía así: “Érase una vez un príncipe que nunca se sentía feliz. El Rey preguntó a los sabios qué podría devolver la felicidad a su hijo y éstos contestaron: “Alteza sólo se puede hacer una cosa. Busque a un hombre realmente feliz e intercambie con él la camisa de su hijo”.

El rey difundió por todo el mundo el mensaje de que deseaba encontrar a un hombre realmente feliz. Entrevistó a un sacerdote, (que desechó pues quería ser obispo), a un rico mercader que estaba preocupado por sus bienes, a un deportista que estaba muy pendiente de conseguir medallas, a una madre de familia muy angustiada por la crianza de los hijos, pero ninguno era realmente feliz.

Un día estando de caza oyó cantar a un labrador. Siguiendo el sonido de la música llegó, finalmente, a un jardín en el que un hombre joven estaba podando árboles frutales mientras hacía oír su potente voz.

-Buenos días, su Majestad- dijo el hombre joven.

-Buenos días – dijo el rey.

-¿Desearía venirse a vivir conmigo a palacio y ser mi amigo?

-Gracias, Majestad, pero estoy muy a gusto aquí.

-¡Por fin!- pensó el rey-, ¡un hombre realmente feliz! ¡Mi hijo está salvado! Y el rey extendió su mano hacia el hombre joven.

-Le daré cualquier cosa que desee si únicamente me da…- y agarró la chaqueta del joven y la comenzó a desabrochar.

-¿Qué pasa, su Majestad?- preguntó el hombre joven asustado.

-Sólo tú puede salvar a mi hijo- dijo el rey. Pero entonces se paró y miró fijamente: el hombre feliz no llevaba camisa”.


Corolario

La felicidad no se impone ni se puede copiar. Cada uno debe encontrar su propia “camisa” para sentirse bien. No sirve, pues, ni lo que hace el vecino del quinto, ni lo que ha servido para que el padre o la madre sean medianamente felices; cada uno escribe su propia vida y recorre su propio camino. Los demás pueden indicar posibles senderos (qué tipo de trabajo le puede ayudar, qué pareja le conviene o no, qué casa puede comprar, etc.) pero el recorrido lo tiene que hacer él mismo.

A veces, ante las encrucijadas de nuestros hijos (como el rey de nuestro cuento) pensamos la solución y ni siquiera contamos con ellos o bien ideamos una solución mágica (como ponerse una camisa de un hombre feliz) que nos resuelva el problema sentimental, laboral o de cualquier otro tipo, y no nos damos cuenta que la solución está en ellos mismos no en nosotros. Toda persona debe encontrar sus propias puertas de salida, aunque nosotros podemos y debemos indicar (solamente indicar) la solución más satisfactoria. El Rey de nuestro cuento se equivoca pues sin hablar con el hijo da por sentado que la solución que le ofrecen los “grandes sabios” es la correcta.

Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


Monumento al donante de sangre. León

sábado, 19 de mayo de 2012

¡QUÉ DESCANSO!




Llevaba un tiempo incómoda por una situación que no me gustaba demasiado. No soy de postergar las cosas, al contrario, intento resolverlas cuanto antes mejor. Pero esta vez algo en mí se resistía a actuar. En realidad, siempre cuesta enfrentarse a los cambios.

Tras la clarividencia que proporcionan los ratos de silencio decidí que ya había esperado lo suficiente. Revisé mis sentimientos con y sin la situación, y comprobé que en el primer caso eran angustiantes y raquíticos, y en el segundo eran liberadores y positivos. Preparé argumentos convincentes para acabar con aquello que me estaba dañando y me dispuse a afrontar la ruptura con el pasado de la forma más asertiva posible.

Supongo que lo hice muy bien, porque en el momento más difícil, cuando nos encontramos para hablar, las palabras brotaron fácilmente de mi boca y con un peso argumental que hasta yo misma me asombré al oírme. Expuse lo que sentía y lo que quería con toda claridad, sin rodeos, sin falsas expectativas, sin dar lugar a dudas. El convencimiento suple con creces la falta de otros recursos.

Sé que esto no es el final. Tras el efecto sorpresa –provocado por mi inesperada reacción- surge el efecto rebote –que es la respuesta a la pérdida ocasionada en la otra parte- y estoy en espera de ello.

No me preocupa.

Pase lo que pase, tengo una sensación de alivio y descanso en estos momentos, que compensa el miedo previo al enfrentamiento y el posterior a las consecuencias del mismo. No cambio lo que ahora siento por la comodidad de lo que tenía. Y doy gracias por haber afrontado con valentía una situación que me estaba encadenando.

La escribana del Reino
M.E.Valbuena



viernes, 18 de mayo de 2012

A LA TRISTEZA

ABRE LA PUERTA A LA TRISTEZA, TOMA UN CAFE CON ELLA, ESCUCHA SU MENSAJE Y DESPUÉS INVITALA A QUE SE VAYA.

Tal vez no sea positivo luchar contra nuestras emociones desagradables. Si lo hacemos posiblemente las agrandamos y con ello nuestro malestar, nuestro dolor, nuestra frustación. Llora cuando tengas que llorar, siente la rabia cuando sientas rabia, acepta los celos y las envidias cuando llaman a tu puerta, no te desmores si sientes rencor, resentimiento, odio, rechazo... EL PROBLEMA RESIDE NO EN SENTIR EMOCIONES DESAGRABLES SINO EN QUÉ ESTAMOS DISPUESTOS A HACER CON ELLAS. Hay un camino saludable para encajarlas y canalizarlas.

¿Qué os parece si le abrimos las puertas, escuchamos sus mensajes con la dignidad que seamos capaces y después con educación nos despedimos?. Esto supone acoger las emociones, aprender de ellas y no cristalizarlas en nuestra vida.

Es importante abrir sus corazas, descender en su capas de cebolla, oirlas, atenderlas, escucharlas y COMO GENTE DE BIEN SOLTARLAS, SOLTARLAS.... Hay un tiempo para decirlas ¡hola! y un tiempo para decirlas ¡adiós, adiós!.

En el T.E. tenemos un par de talleres destinados a este tema: INTELIGENCIA EMOCIONAL Y ENCAUZANDO LAS EMOCIONES.

Si estás interesado, pásate por el T.E. de tu ciudad y solicítalo.
¡¡Qué bonita la canción de Alvaro Fraile!!

jueves, 17 de mayo de 2012

A ERNESTO CARDENAL




Un SENCILLO homenaje de gratitud a ERNESTO CARDENAL, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2012.

Tú no sabes de mí, pero yo sí sé de ti. Desde hace muchos años. Corría el año 1977 cuando me emocionaste con tus riesgos, tus vivencias y tus libros. Tú eras por entonces un monje en la isla nicaragüense de Solentiname, ensayando nuevas formas de vivir el evangelio de un tal Jesús de Nazaret, en coherencia con la que se llamaba teología de la liberación. Yo, un buscador de mi propia senda.

No puedo olvidar tus poemas escritos desde la sencillez y la profundidad, tu lucha de liberación que llegó a entusiasmar a medio mundo. “¡Ay Nicaragua, nicaraguita, la flor más linda de mi querer…”. Todavía se llenan de lágrimas mis ojos al evocarlo. Tu "canto cósmico" dio la vuelta al mundo de la poesía, aunque a mi se me hizo difícil su lectura. ¡Cómo olvidar vuestra humilde revolución, aquel intento atrevido de distanciarse del neoliberalismo y del colectivismo! Al sistema le entró pánico, porque cuestionabais de raíz sus cimientos. ¡No fuera a ser contagioso!.

El sandinismo te pidió el esfuerzo de ser Ministro de Cultura, a ti que sobre todo eras y eres un místico y un sabio. Al menos así te ve este pequeño redactor de recuerdos.

La revolución se vino abajo porque el imperio quiso que se viniera abajo, a costa de muertos y más miseria, como si las votaciones en tiempos de guerra fueran libres y democráticas. El pueblo os votó del poder mientras del cielo del norte caían bombas, amenazas y embargos. ¡A quién no!...

Pasaron lo años y tú volviste a tu retiro espiritual, de donde nunca tu alma había salido. Un amigo me regaló el libro de mayor belleza poética transcendente que conozco: "El telescopio en la noche oscura". ¡Qué belleza y qué hondura!. ¡Qué ternura detrás de cada verso!. Un Dios callado recibiendo tu amor desnudo, sin piel.

Me volví a encontrar contigo leyendo los tres libros en los que recoges tus memorias: "Una vida perdida", "Una revolución perdida", "Insulas extrañas". ¡Cómo degusté cada una de tus largas confesiones!. Que me parecía estar allí entre tus tierras y tus gentes, como un día tuve la suerte de estar, junto a una brigada internacional de solidaridad.

Quiero que sepas que oír en estos días tu nombre como Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2012 me alegró el corazón. Rememoré tantas ilusiones y descubrí que la historia hacía justicia contigo y devolvía su dedo acusador a quien jamás debió de ponértelo encima.

“Nunca he sido un político, he sido un revolucionario”, nos dejas como despedida, de una revolución que continuamente se está haciendo. Creo que no es otra que la revolución del amor, de la solidaridad.

Gracias, amigo, poeta, luchador, místico

VTM