"La persona crece psicológicamente cuando no se conforma con lo que tiene sino que se preocupa por descubrir la esencia misma de las cosas. No es una exploración superficial o de chismorreo sino más bien una autorreflexión de las propias actitudes o acciones".
Alejandro Rocamora Bonilla
lunes, 7 de enero de 2013

TELEFONO DE LA ESPERANZA, UN LUGAR DONDE LAS PERSONAS SON LA PRIMERO

Testimonio a pie de obra del Taller de Autoestima: "La Humanidad se llama Teléfono de la Esperanza"

DE VUELTA A CASA

Ocurrió casi de repente. Un buen día mi vida dio un brusco giro y se desmoronó, tirándome en la cuneta de la angustia. Un tsunami de sentimientos me anegó por completo, de manera que durante mucho tiempo, demasiado, fui incapaz de entender qué me sucedía. Sentía ira, mucha ira, odio, dolor, autocompasión, etc. Cegada por completo luchaba contra todo y contra todos, como si mi cuerpo estuviera encerrado en una gruesa urna de cristal. Por más que golpeaba las paredes era incapaz de hacerle un mínimo rasguño para tener una esperanza de huída. Sólo lograba machacarme aún más y desgastar mis ya mermadas fuerzas.

Al final tuve que rendirme a la evidencia: tras meses de lucha, tan enconada como estéril, estaba completamente derrotada, desfallecida en un campo de batalla en el que ya no quedaba nada de todo aquello por lo que había luchado y que tanto había anhelado. Literalmente mis heridas me habían paralizado y me impedían moverme. Necesitaba una urgente cura que convirtiera mis heridas en cicatrices y retornara mis fuerzas ya exiguas.

No tenía ni idea por dónde empezar, así que me dejé llevar por esa increíble fuerza interior que siempre nos ayuda si se lo permitimos y encontré el mejor equipo de doctores del alma que podía desear. Uno de esos equipos se llama el Teléfono de la Esperanza. Un lugar donde escuchar y ser escuchada y donde las personas son lo primero. Confieso que tuve mis reservas cuando me recomendaron seguir ese camino, pero ahora sé que tomé una de las mejores decisiones de mi vida. El aprendizaje ha sido duro y, aunque aún no ha terminado y quedan heridas por cerrar, las medicinas aplicadas me han enseñado la verdadera dirección de la vida humana: el regreso a casa; la vuelta a mi propio centro, al rincón de mí misma donde soy yo de verdad, donde la luz es clara, nítida, tan grandiosa que puede desparramarse en todas direcciones en cuanto la descubres.

Una de las grandezas que se descubre en el Teléfono de la Esperanza es que ese “yo”, es en realidad un “nosotros” formado por el grupo de personas que comenzamos juntos este largo camino. Cada uno con su historia, con sus heridas, sensibles a las ajenas y dispuestos sobre todo a acompañar, a escuchar y a apoyar en todo lo necesario. En un pequeño espacio hemos encontrado humanidad, virtud tan en desuso hoy en día. En un mundo de prisas, de oscurantismo moral, un grupo de personas se atreven a hablar y a escuchar; a curarse y a curar; a darse y a dar.

Regresar a casa es difícil, pues con el ruido del mundo exterior algunos olvidamos el camino de vuelta. Pero en este pequeño rincón de León, llamado el Teléfono de la Esperanza, muchos hemos encontrado el umbral de entrada. Ahí estuvo todo el tiempo y no supimos verlo hasta que nos encontramos con el brillo sincero de los ojos de aquellas personas que se buscan a sí mismas.

La Humanidad se llama Teléfono de la Esperanza. Gracias por permitirme, por permitirnos descubrirlo y formar parte de ella.

Un cordial saludo.
Mª José Calvo Brasa

domingo, 6 de enero de 2013

VIVIR SANAMENTE EL PRESENTE




El hombre no es el resultado de un calendario, ni de un reloj, sino es el resultado de la manera que ha vivido o va a vivir los hechos de su existencia. Por esto podemos afirmar que una persona no se distingue por su pasado o futuro, sino por la manera de elaborar y metabolizar cada una de sus experiencias, tanto las positivas como las negativas.

Se pueden distinguir tres formas patológicas de vivir el tiempo: la persona depresiva se siente invadido por la culpa del pasado y el miedo al futuro; la persona ansiosa quiere adelantar el futuro y parece como si le faltara tiempo para realizar las tareas cotidianas y la persona maníaca pretende transformar el presente: su euforia y alegría desbordante es una manera de huir de la situación angustiosa del momento actual. La normalidad se encuentra en ser capaz de armonizar esos tres instantes: pasado-presente –futuro.

Es cierto, como afirma Rollo May que el hombre tiene el poder de “mirar antes y después” para tomar conciencia de sí mismo. Así si tengo que ir a una entrevista de trabajo es bueno que ensaye antes lo que voy a decir (futuro) y que tenga en cuenta experiencias parecidas anteriores (pasado). Pero estas vivencias pasadas no son determinantes para la actualización presente: así no podemos ampararnos en que nuestra familia de origen fue un caos (padre alcohólico, malos tratos, graves problemas económicos, etc) para justificar los actuales resultados académicos o la mala relación de pareja. Tampoco el futuro puede invadir de tal manera nuestras vidas que nos bloquee, ya que esa angustia es estéril por doble motivo: no sirve para resolver el problema (pues aún éste no se ha producido) y además está provocando angustia que lo único que consigue es más angustia.

También para vivir sanamente el presente debemos dosificar los diferentes problemas y no vivirlos de forma global: la enfermedad del marido, el bajo rendimiento académico de un hijo, los problemas laborales y un largo etcétera pueden estar presentes en nuestras vidas. La única salida válida es lo que ya se recoge en la célebre frase de Julio César: “divide y vencerás”, es decir hay que fragmentar los problemas e intentar soluciones parciales no globales.

Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra

sábado, 5 de enero de 2013

EN DEFENSA DE LOS REYES MAGOS



Parece ser que existieron históricamente. Se trataba de astrólogos que estudiaban la conjunción de estrellas y otros fenómenos celestes e interpretaban así el presente y el futuro.

Sus nombres y origen, así como los regalos de la adoración es lo que la tradición ha ido acuñando con los años y el marketing comercial ha utilizado en su beneficio para inducir al consumo.

Hoy por hoy, la noche de Reyes está instalada en nuestra cultura y poco o nada nos interesa si fueron reales, cómo se llamaban, qué hicieron para pasar a la Historia y por qué se celebra una fiesta en su honor.

Lo que realmente cuenta es toda la parafernalia que se monta a su alrededor y la ilusión que genera su llegada, aún sabiendo –como aprenden a deducir los más pequeños- que es imposible que lleguen en una sola noche a todos los hogares, por mucho don de ubicuidad que puedan tener.

Hay teorías que entienden que no deberíamos inocular esta ilusión en los niños, pues se les enseña a creer en lo mágico y la desilusión ante la realidad les puede causar traumas más o menos serios. Puede ser.

Sin embargo, mi experiencia me dice que, entre los momentos más felices de mi infancia y de la infancia de mis hijas, se pueden contar varias noches-días de Reyes. Los preparativos, el secretismo circundante, la sorpresa...

Es ilusión. Claro que es ilusión. Pero ¿quién renuncia a la ilusión entre tanta cotidiana aridez? ¿Quién no necesita de vez en cuando un escape de la realidad?

Aunque se trate de una ilusión canalizada en fecha fija, marketinizada, incluso forzada, dejémonos arrastrar por ella. Al fin y al cabo por cosas peores nos dejamos llevar cada día.


La escribana del Reino
M.E.Valbuena

viernes, 4 de enero de 2013

NINGÚN PROBLEMA NOS ES INDIFERENTE



Publicamos íntegra la carta que nos ha remitido a la redacción del blog , Esteban Beltrán Director Amnistía Internacional - Sección Española (@amnistiaespana)


"Hola a todos/as:

Laísa Santos es una maestra de una pequeña comunidad del estado amazónico de Pará, en Brasil. Desde hace un tiempo ha decidido luchar por un desarrollo sostenible.
Por su oposición a la industria maderera, Laísa está recibiendo amenazas, y teme por su vida.
El año pasado su hermana y su cuñado fueron asesinados tras recibir amenazas similares por hacer campaña sobre las mismas cuestiones. No podemos permitir que ella sufra su misma suerte, debemos protegerla.
Para lograrlo, Amnistía Internacional ha puesto en marcha una petición al Gobierno brasileño para que de manera urgente proteja la vida de Laísa e investigue las amenazas recibidas.
(Si quieres firmar entra en la web de Amnistía Internacional)
Amnistía Internacional no puede abandonar a su suerte a personas como Laísa. Por eso, además de presionar a los Gobiernos, contamos con el Programa de protección temporal de defensores y defensoras de los derechos humanos en riesgo. Cuando la vida de activistas como Laísa está en peligro, ponemos en marcha el programa, sacándolos de su país y poniéndolos a salvo temporalmente. Este programa tiene un coste anual de unos 70.000 euros..
¡Ayúdanos a proteger a quienes se ponen en peligro en nombre de los derechos humanos!
Tu compromiso es nuestra fuerza y su esperanza. Muchas gracias.
Un abrazo".

Al mismo tiempo que recibimos este correo, Eduardo Lallana, psicoterapeuta y fundador de la ONG Tierra Sin males nos ha informado de que el gran hombre y obispo, Pedro Casaldáliga, ha sido nuevamente amenazado de muerte por su defensa de la causa de los más empobrecidos. La mejor forma de contribuir a su apoyo es extender esta entrada de hoy y apoyar la gran labor que realizan todas las organizaciones humanitarias, en este caso de la mano de Amnistía Internacional..
jueves, 3 de enero de 2013

BALANCE DEL AÑO





Mi percepción, a medida que envejezco, es que NO HAY AÑOS MALOS.

Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.

Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.

Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla, dependen de nosotros; el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad.

Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo.

“SER FELIZ ES UNA DECISIÓN”, no nos olvidemos de eso.

Entonces, con estos criterios, me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año, porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que aesta vida vinimos a tres cosas:

- a aprender a amar - a dejar huella - a ser felices.

En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo; y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:

- Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. Ahora el significado del cansancio es visto como algo negativo de lo cual debemos deshacernos y no cómo el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros.

A esta tierra vinimos a cansarnos...

-Valorar la libertad como una forma de vencerme a mí mismo y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero.

Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer, y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.

- El tercer y último punto a cultivar es el desarrollo de la fuerza de voluntad, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas, en pos de cosas mejores.

HACERNOS CARIÑO y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de los micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día. QUERERNOS.

CREAR CALIDEZ dentro de nuestras casas, hogares, y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas independientes de los recursos se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.

Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello.

La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos, tiene que ver con la inteligencia espiritual.

Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.

Si logramos trabajar en estos puntos - y yo me comprometo a intentarlo -, habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos, sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.

Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan.

Y que en cambio, con las penas pasa al revés: Se achican.

Tal vez lo que sucede, es que AL COMPARTIR, LO QUE SE DILATA ES EL CORAZÓN.

Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro".

MAMERTO MENAPACE,
Monje benedictino
miércoles, 2 de enero de 2013

LA IDEALIZACIÓN



LOS MECANISMOS DE DEFENSA: La idealización

Los mecanismos de defensa son las estrategias psicológicas inconscientes e involuntarias que los seres humanos utilizamos como respuesta a un acontecimiento interno o externo intenso, estresante, que produce angustia. La persona se siente amenazada y reacciona para tratar de mantener el equilibrio. Con ello se trata de minimizar las consecuencias dolorosas de ese hecho. El propósito de los mecanismos de defensa del yo es proteger a la persona de la ansiedad o de sanciones sociales y/o para proporcionar un refugio frente a una situación a la que uno no puede hacer frente por el momento.

En general todos los mecanismos de defensa, que utilizamos desde la infancia, nos hablan de problemas ocultos, problemas sin resolver que merecen nuestra atención y consideración.

Los mecanismos de defensa alivian la ansiedad pero lo hacen negando o distorsionando la realidad. No la afrontan cara a cara. Le dan la espalda.

¿Cómo reacciono ante un acontecimiento estresante que me provoca angustia?.

3º.- LA IDEALIZACION.

Es un mecanismo a través del cual exageramos los aspectos buenos, positivos, agradables, de una persona, acontecimiento y vivencia y minimizamos, reducimos, callamos, negamos los aspectos negativos, desagradables o molestos. Lo que vamos buscando es protección, seguridad, confianza.

En general a los padres los niños pequeños tienden a verlos grandes, poderosos, sublimes y eso les hace sentirse seguros, confiados, satisfechos.

Cuando una persona se enamora pierde la perspectiva y sólo ve lo hermoso, grande, atractivo y maravilloso del ser que ama.

martes, 1 de enero de 2013

GENTE ADMIRABLE EN NUESTRAS CALLES



Prematura muerte del ‘misionero civil’ del cine leonés
Hoy este blog se hace eco de la vida y de la muerte de un hombre de bien: leonés, director de cine y voluntario en Madagascar.

Fallece a los 45 años Manolo González, el creador del multipremiado ‘Manolo recicla’ y afincado ahora en Madagascar

Hay tipos con los que tienes que tratar en un trabajo como el periodístico que pronto te das cuenta que merecen mucho la pena. En lo artístico... y en lo humano, sobre todo en lo humanos. Como Manolo González.

Hay tipos, como el cineasta Manolo González, que un día se embarcan en un proyecto en Magadascar, seguir la huella para un documental de dos paisanos suyos (de Laguna de Negrillos), misioneros en aquel país, y acaba atrapado en aquella tierra, no regresa, porque aunque realiza el documental —‘Misión Malgache’— no puede vivir ajeno a la realidad de aquel país, una tierra en la que le llamó la atención la cantidad de niños que había y las terribles necesidades que tenían. Y se embarca en el sueño de construir comedores para ellos, pero con escuelas y con el nexo del deporte como vehículo canalizador de todo. “He pensado en el fútbol, que es universal, pero también en otros deportes, hasta la lucha leonesa, para no olvidarme de mi tierra”.

¿Y cómo financiaría todo aquello? Pues con sus sueños de hombre bueno, de misionero civil, y creó una ONG y le ofreció a la televisión del país una programa de humor ‘a la española’. “Habrá gags y reivindicaré a nuestros clásicos del humor, desde el más grande, Gila, a lo que se hace ahora”.

En Madagascar tienen otros ritmos, todo va muy lento, se desesperaba, se quedaba sin dinero para seguir adelante, tenía que ‘convencer’ a algún funcionario... y todo lo contaba con humor, como si ya fuera el programa, siempre veía la cara positiva. En una ocasión que ya estaba bastante agobiado recibió la ayuda de los niños del Colegio Público de Villamanín que habían dedicado su ‘jornada solidaria’ a su proyecto de escuelas para niños pobres en Madagascar. Su respuesta fue un canto a la vida y al humor. “Ya lo decía Gila, nos han matado al hijo pero lo que nos hemos reído”, era su frase para los malos tiempos.

Un canto a la vida. Y ayer nos sorprende su muerte. Cruel, cabrona, injusta como pocas. No son solo los 45 años que tenía, es que ¿cómo se le puede cortar la vida a un tipo así?, ¿qué justifica llevarse a alguien que aparca su carrera cinematográfica, con tintes de ser brillante, para montar comedores para pobres y canchas de deporte para niños?

Manolo González ya se había dado a conocer en el mundo del cine con un proyecto sorprendente por lo diferente, diferente por lo humano. Le llamó Manolo recicla y allí contaba la historia de un amigo suyo, un indigente muy particular, un sin techo asturiano en Madrid, Manolo, Manolo recicla porque se dedicaba a coger cartones y las sobras de la gran ciudad, era ‘el señor de los carros’.

Era otra historia más de un hombre normal abocado a una vida cruel pero era diferente, por eso logró infinidad de premios, muchos. ¿Por qué? Porque tenía alma, porque Manolo González vivió tres años y medio y con el protagonista, con aquel sin techo que llegó a esa condición después de ser un ciudadano con un buen trabajo, una familia... Porque Manolo González fue quien estaba al lado de la cama del indigente enfermo, porque este misionero civil de Laguna de Negrillos fue quien le cerró los ojos cuando todo se acabó. Y todo eso traspasaba la pantalla, Manolo recicla tenía vida.

A buen seguro que si Manolo González ha podido elegir dónde se va estará con Basilio Vallejo y Ángel Martínez (los misioneros de Laguna) y, por supuesto, su amigo Manolo recicla.

Aquellos éxitos y reconocimientos en muchos festivales (“otro premio para Manolo” decíamos en la redacción cada vez que llegaba un correo suyo, antes de abrirlo, y siempre acertábamos pues fueron decenas) le abrieron al cineasta leonés nuevas puertas. Incluso fue uno de los tres elegidos por la SGAE para un proyecto internacional, viajó a Hollywood y estuvo allí tres meses viendo cómo era la vida y el trabajo en la meca del cine, en el mito. Pero no era aquel su mundo, no regresó decepcionado pero él tenía otra forma de ver las cosas. “Aquello es muy bonito, es espectáculo, son focos, pero son como las casas de los multimillonarios, aquello no es la vida, aunque sí es el cine...”. Una paradoja de la que le resultaba difícil abstraerse.

Después llegó su primer largometraje de ficción, Propios y extraños, con actores conocidos como Jordi Vilches, Cuca Escribano o Elena Ballesteros y ahí confirmó que la vida no es el cine. En Málaga presentó la película, pero no era la película que él había hecho, no era el montaje que él quería presentar... pero el cine no es la vida.

Y la vida ha vuelto a ser cruel con él, la vida no le quiso reservar un final feliz para su película y con una injusticia incalificable le envió una de las más crueles enfermedades, un final fulminante, para que no pudiera hacer realidad sus sueños, que no eran otra cosa que comedores para pobres, patios para niños, juegos para desfavorecidos.

Adiós Manolo, dale recuerdos a nuestro Recicla.

F. Fernández / La Crónica de León día 28 de diciembre de 2012