"La persona crece psicológicamente cuando no se conforma con lo que tiene sino que se preocupa por descubrir la esencia misma de las cosas. No es una exploración superficial o de chismorreo sino más bien una autorreflexión de las propias actitudes o acciones".
Alejandro Rocamora Bonilla
domingo, 14 de julio de 2013

EL RINCÓN DEL OPTIMISTA

siembra y recogerás


Huertaterapia


De más joven siempre pensé que eso de cultivar un huerto era cosa de jubilados, para que pasaran el rato. Ahora ya no pienso lo mismo. Reconozco el valor que tiene la huerta para las personas mayores, efectivamente porque están entretenidos e ilusionados con que crezcan las hortalizas o los árboles den sus frutos. Pero el verdadero efecto terapéutico se da mucho más en personas no tan mayores. Mi padre me cedió el testigo de la huerta del pueblo hace ya algunos años por problemas físicos y de salud. Nunca le agradeceré lo suficiente el regalo que me hizo entonces. Preparar la tierra, quitar las malas hierbas, plantar, regar, cavar, labrar… y sudar para saber lo que cuesta arrancarle a la tierra sus frutos. Podar los frutales, aprender lo que precisa el árbol dejando sólo una parte de las ramas viejas para que tenga fuerzas para que broten las nuevas con sabia suficiente y te regalen esas ricas manzanas, peras, ciruelas, cerezas, melocotones... Regar, abonar, volver a regar… Muchos ayuntamientos han puesto en marcha huertos sociales repartiéndolos entre los ciudadanos por un precio simbólico. Una idea estupenda pensada en la gente mayor, pero yo extendería la propuesta para otras personas, como para los desempleados, que no sólo encontrarían una forma de pasar las horas sin desesperarse por la ausencia de trabajo, sino que es un excelente aporte de alimentación de subsistencia con una gran calidad: ajos, patatas, guisantes, cebollas, tomates, pimientos, berza, calabaza, calabacín, berenjena, acelga, zanahoria, judía, puerro, lechuga… Y la satisfacción de saber que ese producto es el fruto de tu trabajo, del esfuerzo de tus manos. Y luego poder compartir esos frutos con la familia, los amigos… Vamos, que con esto quiero llevaros al huerto, no sé si os estáis dando cuenta.

Y ya si pones unos pollos de corral y unas gallinitas para tener huevos de esos caseros, no te digo ya. Detrás de todo esto que hoy os cuento está el gran amor y admiración que siento hacia los pueblos y a todo lo rural. Y el deseo, quizás utópico, de que la vida en los pueblos pueda revitalizarse.

De los muchos refranes de huerta que circulan dejo aquí alguno bueno:

-Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.

-Agua del cielo no quita riego.

-Donde no hay mata no hay patata.

-Cada cosa a su tiempo y los nabos en Adviento.

-Huertas y mujeres, uso continuo requieren.

-Huerta sin agua y mujer sin amor, no sé qué será peor.

-Planta, siembra y cría y vivirás con alegría.

-El huerto, para causar placer, por la mañana lo has de ver.

Asín sea.

Juanito.
Periodista.


sábado, 13 de julio de 2013

LA ESCRIBANA DEL REINO



- Citando a Juan Ramón Jiménez –


Hoy traigo al presente parte de un poema de Juan Ramón Jiménez:

Ve despacio,

no corras,

que adonde tienes que ir

es a ti mismo.

No corras,

ve despacio,

que el niño de tu yo,

recién nacido eterno,

no puede seguirte.

El poema continúa, pero lo que me interesa resaltar son estos versos, cargados, creo yo, de sabiduría.

En estos tiempos en que las prisas parecen presidirlo todo, en que vamos corriendo de acá para allá un día sí y otro también, en que los encuentros están medidos y las conversaciones quedan cortadas, escuchar esto suena a serenidad balsámica. Y más teniendo en cuenta que el Nobel español –que escribía siempre para minorías y despreciaba la “g”- las plasmó hace más de cincuenta años.

Lo que demuestra, una vez más, que existen verdades imperecederas a través del tiempo y pocas cosas que descubrir bajo el sol.

¿Por qué corremos siempre? ¿Por qué despreciamos la vida sosegada y retirada? ¿Por qué las vacaciones –pensadas para el descanso- se convierten en fuente de estrés? ¿Por qué planeamos el futuro sin cesar?

Observando y observándonos me salen un sinfín de preguntas de este tipo y pocas respuestas.

Pareciera como si temiéramos el encuentro con nosotros mismos. Huimos del silencio y del presente, del niño que fuimos (que somos), de sentirnos y escucharnos internamente. Y corremos en busca de una felicidad externa cada vez más lejana.

¡Qué equivocados estamos!

M.E.Valbuena

viernes, 12 de julio de 2013

POLARIDADES, LOLA MONTES

Hay cosas que parecen opuestas y no lo son.

Norte y sur.

Luna y sol.

Odio y amor.

Ocaso y amanecer.

Muerte y vida.

Final y comienzo.

Todo y nada.

Esclavo y libertad.

Gente y soledad.

Calma y tempestad.

Caer y levantarse.

Últimos y primeros.

Hombre y mujer.

Dolor y placer.



Integrar los opuestos.

TODO ESTA EN TODO
jueves, 11 de julio de 2013

ENTREVISTA MIEMBROS GDP LA ALEGRÍA DE VIVIR



25 junio 2013

El último día del Grupo un redactor de este blog quiso interesarse y conocer de primera mano cómo habían sido las experiencias y los momentos vividos a lo largo de las distintas sesiones. Esto es lo que nos han respondido a las preguntas del redactor, expuesta de forma espontánea y así recogidas

1.- Habéis participado en más grupos, cursos o talleres, ¿qué habéis encontrado de específico en este GDP La Alegría de Vivir?

-Es un grupo para valorar y sacar la felicidad

-Tenemos un compromiso con la vida

- Queremos mejorar

- Es importante profundizar en los temas

-Ha habido una implicación en el grupo desde el primer día y se ha respirado espontaneidad.

-Todos compartimos los sentimientos vividos

2.- De distintas maneras hemos dicho que hay motivos para la alegría, ¿puedes decirnos alguno?

-Despertar cada día y darme cuenta de que vivo

- Qué importante es compartir mi vida con los demás

-Vivir en una situación en la que puede elegir

-Tener capacidades y asumir las responsabilidades de mis elecciones

-Valorar los aspectos positivos de la vida

-Poder ocuparme de otras personas

-Darme cuenta de que soy privilegiado porque tengo libertad, seres queridos, las necesidades cubiertas…tanto bien a mi alrededor.


 
3.- Se ha dicho que hay que buscar sentido a la vida, ¿qué entiendes por esto?

-Encontrarme a gusto conmigo mismo

- Tener un objetivo en la vida y poder elegirlo

-Permitirme compartir con los demás

-Es la capacidad de amar

-Disfrutar del momento

4.- Ahora que has acabado el grupo, ¿crees que es posible la felicidad?

-A días y en momentos, no se puede pedir más

-Somos testigos de que la felicidad existe y la experimentamos continuamente. Pero también contamos con los malos momentos.

5.- Puedes resumir tu experiencia en el grupo en una frase?

-Experiencia enriquecedora

-Me ha ayudado a conocerme más

-Me he sentido escuchada

-Me he sentido alagada

-Se me sentido motivada

-Me he implicado en el grupo

-Me he dado cuenta que estaba como pasando de la vida, sin darme cuenta de ella. Y he comprendido que tengo que implicarme con la vida.

6.- Expresa un sentimiento en el que resumas cómo te has sentido en el Grupo?

A gusto, enriquecida, positiva, escuchada, agradecida, contenta…

7.- Aconsejarías a otros este grupo?

Por supuesto. A quienes verdaderamente quieran disfrutar de él. Ayuda a ahondar en el conocimiento personal. Te hace ver la importancia del dar. Comprendes el amor como donación, sin esperar nada.

 
8.- Expresa en una palabra tu relación con los compañeros de grupo

Empatía. Dar y recibir van unidos. Aceptación. Serenidad. Respeto. Gratitud. Confidencialidad. Implicación.

9.- Quieres añadir algo más?

Gratitud a todos los componentes de grupo. También al coordinador, que se ha implicado.


Muchas de estas palabras solo se pondrán comprender en su verdadera dimensión por quienes han formado y han vivido el grupo. Los que hemos participado sabemos del gran valor del grupo. El clima, la confianza, el respeto, la implicación son merecedoras de destacar. Quien no haya participado en ningún Grupo del Teléfono de la Esperanza no puede saber el grado de satisfacción que se consigue. Los que hemos participado somos testigos privilegiados de encontrar en el grupo la paz, la serenidad, la autenticidad, la transparencia.

Habrá más para el próximo curso. Feliz verano.

miércoles, 10 de julio de 2013

FLOR




Me quedé como un niño contemplándote. Aunque no nacieron las palabras, se me abrió la boca de pura admiración. Fue mi el corazón el que dijo: ¡Gracias!.
martes, 9 de julio de 2013

COVERSACIONES CON MI MENTE



DONDE HAY CONFIANZA…


Cuando no nos fijamos en lo que sucede a nuestro alrededor permitimos que determinadas situaciones dolorosas queden debidamente “justificadas” con frases hechas (grabadas a fuego en nuestra cultura) que se nos sueltan alegremente tras la “bofetada”. Una de las más manidas es esa de “donde hay confianza da asco”. Y con ella se nos pretende decir que si las personas de nuestro entorno nos gritan, nos tratan con desprecio o nos infravaloran, no lo hacen a propósito, faltaría más… lo hacen (¡hay que fastidiarse con la frasecita!) porque NOS QUIEREN. Y lo peor de todo es que, llevamos tan grabado en nuestra cabeza este absurdo, que hasta nos lo creemos a pies juntillas. Además, para rematar la faena, existe esa otra bonita frase de: “quien bien te quiere te hará llorar”. Así, con sentencias de tan ilustrada sabiduría, dejamos que nuestra dignidad como personas se vaya erosionando poco a poco a medida que vamos recibiendo tantas y tan exquisitas muestras de “cariño”.

Me costó muchísimo darme cuenta de estas “pequeñeces”. Me costó mucho entender que la persona que me grita, aunque sea de vez en cuando y que pretende infravalorarme con comentarios hirientes no me quiere. Y si, según no se sabe qué escala de medida de los afectos, en verdad me quiere, prefiero que no lo haga, parafraseando otro dicho, esta vez más cierto y aconsejable (¿será por eso tan poco conocido?): “no me quieras tanto: quiéreme mejor”.

A nadie le gusta que le hagan daño; que le dirijan tonos de voz hirientes, mordaces u ofensivos. A nadie le gusta que le traten con desprecio. Por eso, dichos como los dos primeros que señalé sobran. La confianza no puede dar asco. La verdadera confianza da tranquilidad y bienestar, al saber que las personas pueden compartir su tiempo, sus alegrías y sus dolores. La verdadera confianza se da entre iguales. La otra, esa que tanto bendicen quienes la defienden, se da en vertical; entre quien se cree superior y disfruta maltratando a los otros, y quien se siente inferior y maltratado.

Cuando descubrí la perversión oculta en estas frases decidí no volver a consentirlas, ni en los otros ni en mí misma, pues lo terrible de estos reductos del subconsciente es que también lo hacemos nosotros mismos y se necesita un gran ejercicio de atención para darse cuenta, evitando comportarnos con los más cercanos de una forma tan ruin. Y mientras aprendo, he decidido no aceptar más abusos, asumiendo que, en casos de extrema tozudez, a lo mejor hay que pasar de largo por una relación. Al principio puede resultar doloroso, pero quien te quiere bien, de verdad, no te humilla, ni te insulta, ni te infravalora.

Quien bien te quiere, te respeta, te valora y te lo demuestra.

Mª José Calvo Brasa

lunes, 8 de julio de 2013

MÁS PINTADAS POR EL RÍO CARRIÓN



Todos los ríos avanzan hasta el mar.

Mis deseos reposan en el lago inmenso de tu corazón.


Mi vida, que amaneció en ti,

despierta lentamente en tu regazo.


¡Mereció la pena el tiempo perdido,

hasta encontrarme,

hasta enconcontrarte,oh luz!

(M. T.V.)