"La persona crece psicológicamente cuando no se conforma con lo que tiene sino que se preocupa por descubrir la esencia misma de las cosas. No es una exploración superficial o de chismorreo sino más bien una autorreflexión de las propias actitudes o acciones".
Alejandro Rocamora Bonilla
miércoles, 1 de agosto de 2012
martes, 31 de julio de 2012
....DE LA INDIFERENCIA
"EN LA DISIDENCIA DE LA UTOPIA SE FRAGUÓ LA ESTRUCTURA DE LA INDIFERENCIA..."
En la Calle San Pelayo, junto a la catedral de León, encontramos esta reflexión.
¿Qué te sugiere amigo internauta?.
¿Qué hemos abandonado que tenemos que recuperar?
¿Hay algo más negativo que la indiferencia?.
Déjanos tus aportaciones en "comentarios".
lunes, 30 de julio de 2012
EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE (ECM)
"Cuando mueres solo cambias de conciencia".
(Entrevista realizada por Lluís Amiguet a Pim van Lommel, cardiólogo e investigador, en “La Contra” de La Vanguardia, 5 junio 2012).
“Madurar es liberar la conciencia de la edad: he tratado a jóvenes con experiencias después de la muerte más maduros que yo. Mi padre era neurólogo y yo quise ser físico: ahora estudio física cuántica para entender qué sucede tras la muerte. La fe es otro camino a la verdad”.
………
La ciencia ignora o niega cuanto no puede explicar, pero eso no quiere decir que no exista. La vida del doctor Van Lommel es una apuesta por la verdad, por muy inexplicable que parezca, más allá del camino trillado de la ortodoxia. Han pasado diez años desde que hablamos, pero al estrechar su mano en el aeropuerto de Amsterdam (viene de conferenciar en Atlanta), me sonríe como a un viejo amigo y experimento una íntima sensación de paz y seguridad. El doctor Van Lommel se ha asomado al otro lado sin dejarse en este el sentido común y lo que ha visto es bueno, aunque, para dominarnos, nos hayan infundido el miedo a verlo. Aceptarlo es aceptarnos y sentirse mejor.
Cuando enseñaba Cardiología en el hospital de Arnheim -800 camas- ya investigaba cómo algunos pacientes, tras infarto y muerte clínica, volvían a vivir.
...
“Hasta que en 1986 leí el testimonio de un estudiante de Medicina, George Ritchie, que resucitó tras nueve minutos de muerte clínica. Me impresionó tanto que empecé a estudiar en profundidad esos casos”.
¿Tantos había?
En 1988 ya tenía doce episodios incuestionables y creé una red de investigación con otros diez hospitales holandeses. Iniciamos un estudio clínico prospectivo de 344 pacientes, que publicó The Lancet (2001).
Causó un impacto mundial.
Tanto que ya le avancé entonces, cuando usted me entrevistó, que, tras 31 años de cardiología, me iba a dedicar en exclusiva a las experiencias cercanas a la muerte (ECM).
¿Qué hemos aprendido desde el 2001?
Tenemos más preguntas, además de la clásica: si la conciencia es un mero producto del cerebro, ¿cómo puede sobrevivir y explicar la experiencia de la muerte?
¿Qué dice la ortodoxia médica?
Que se trata de meras alucinaciones causadas por la anoxia (carencia de oxígeno).
¿Y qué le dice su investigación?
Si la causa fuera la anoxia, todos los que vuelven a la vida tras la muerte tendrían ECM, porque todos la sufren, pero, en cambio, solo el 18% tiene esas experiencias.
¿Qué explican sobre ellas?
Coinciden en hablar de recuerdos, cognición y emociones y mantienen la identidad, un punto crucial, porque el ego es el enlace entre la conciencia y el cuerpo.
¿Luces, voces, su vida en un instante...?
Las han experimentado miles de personas, pero no todos las explican por temor a ser tachados de lunáticos o porque creen que las causan la medicación o la enfermedad.
¿Todos experimentan lo mismo?
No todos experimentan todo, pero todos citan algunas experiencias recurrentes que coinciden en un cruce espacio-temporal.
¿A qué se refiere?
Es la revisión de la vida pasada, pero también la futura y presente: algunos, al volver, anticipan sucesos y reinterpretan los ya pasados, así que suelen cambiar de pareja, de trabajo, de existencia, porque han contemplado su vida en conjunto durante su ECM.
¿Cómo son esas visiones?
Inefables; a menudo el lenguaje carece de términos para explicarlas. Una ECM de tres minutos puede requerir semanas de testimonio en el que no se repite un solo episodio. El tiempo, como le decía, transcurre de un modo único en síntesis con el espacio y una constelación de familiares y afectos.
Por ejemplo.
Un paciente refiere cómo en su ECM había visto a un señor desconocido sonriéndole. Diez años después, su madre agonizante le reveló que él era hijo de una relación extramarital y le mostró una fotografía de su padre biológico, asesinado en un campo de concentración: era aquel señor sonriente.
¿Cómo sabe que esos pacientes clínicamente muertos siguen conscientes?
Lo prueban cientos de casos. En “Conciencia más allá de la vida” explico el de un hombre de 43 años que nos llegó cianótico, frío, sin tensión y con las pupilas dilatadas. La enfermera le extrajo la dentadura postiza y la depositó en un cajón. Resucitó inexplicablemente tras un largo coma y preguntó por sus dientes.
Si estás vivo, resultan muy útiles.
Reconoció, al verla, a la enfermera y le pidió que se los devolviera. Ella nos llamó alarmada y entonces el paciente nos relató en detalle lo que habíamos dicho y hecho cuando llegó muerto a urgencias del hospital.
¿Y usted qué cree?
Nuestra conciencia no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este universo. Nuestra muerte solo es un cambio de conciencia, una transición. Solo morimos en una dimensión para pasar a otras.
¿Es una convicción religiosa?
Es física cuántica. Yo no soy creyente. Muchas religiones se han acercado a esa realidad con técnicas de paso entre esas dimensiones, como la meditación o el misticismo.
¿Cómo lo sabe?
Porque estudio casos -me consultan decenas cada día- y las experiencias son recurrentes y concurrentes: confluyen tiempo -pasado, presente y futuro: tienen visiones- y espacio en sensación de unidad.
...
Y esos testimonios de cada día coinciden con los relatos de la mística y las visiones de profetas, gurús y santos desde hace siglos.
¿Todo está conectado?
Ven la luz (los niños me cuentan que un ángel; los ateos hablan de "una energía" y los creyentes, de Dios). Todos se refieren a lo mismo y que en ello se sienten integrados.
¿Por qué la ciencia lo ignora?
Hasta ahora, la mecánica cuántica demuestra que la luz consta de partículas que al mismo tiempo son ondas -creo que nuestra conciencia las retransmite- dependiendo del estado del observador.
La experiencia de lo objetivo, al fin, depende de tu estado subjetivo.
Así que, desde los gurús milenarios hasta los físicos cuánticos, cuando asumes tu transición sin miedo experimentas un anticipo de esa sensación de plenitud.
domingo, 29 de julio de 2012
sábado, 28 de julio de 2012
COLMENA, QUE NO AVISPERO
De pequeña confundía las abejas y las avispas. Para mí eran todas ellas insectos zumbones que picaban cuanto podían y de las que había que huir lo más rápido posible. Pero cuanto más me movía o corría más posibilidades tenía de ser atacada por ellas.
Con el tiempo y la observación he empezado a distinguirlas.
Las abejas son seres organizados y muy trabajadores que construyen y mantienen la colmena con su esfuerzo y su organización. Producen miel y cera y sólo atacan, creo, cuando se sienten invadidas o en peligro. Se defienden con su aguijón, como otros utilizamos otras herramientas.
Las avispas, sin embargo, dan vueltas y vueltas sin hacer nada productivo, son nerviosas, alborotadoras, desordenadas y pican porque sí. Está en su naturaleza (así me lo ha contado). Marean con su constante zumbido y molestan más que agradan.
Pues algo así pasa en muchas organizaciones humanas (Centros de trabajo, ONGs, clubes de todo tipo, pueblos, barrios…). Hay quienes funcionan como abejas –construyendo- y hay quienes lo hacen como avispas –picando y dañando como único quehacer-.
Lo bueno de esto es que ellas no pueden elegir ser quienes son y hacer lo que hacen, y nosotros sí. Nosotros tenemos capacidad y posibilidad de ser como queramos ser. Elegimos cada día y en cada momento actuar de una forma u otra, consciente o inconscientemente. Aprendemos de nuestros errores y avanzamos o nos estancamos en ellos dándoles un barniz de inmovilismo.
Nosotros elegimos qué hacer con los recursos y habilidades que poseemos y que vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida. Los usamos como queremos o, incluso, los ignoramos.
Nosotros elegimos qué construir: si colmenas o avisperos.
La Escribana del Reino
M.E.Valbuena
M.E.Valbuena
viernes, 27 de julio de 2012
CON HUMOR ES MÁS LLEVADERO
El Gobierno ha ordenado suprimir las Cajas para crear Bancos. Esta es la consecuencia:
Tómatelo con humor; como Antonio y Antonia.
Antonio y Antonia venden colchones y ropa interior.
Un día Antonio le dice a su mujer:
- ¡Amor, empecé muy bien el 2012! ¡Vendí 3 colchones y 20 bragas! ¡Hice 500 euros!
A lo que la esposa responde:
- Yo, con 1 colchón y sin bragas, hice 7.000 euros.
¡¡Ponte las pilas, Antoñito...!!
jueves, 26 de julio de 2012
LOS CINCO ARREPENTIMIENTOS ANTES DE MORIRSE
Bronnie Ware , experta en cuidados paliativos y enfermos terminales, acaba de compilar en un libro la lista de los cinco principales arrepentimientos que tiene la gente antes de morir. La enfermera australiana reunió en su libro las "confesiones honestas y francas de personas en sus lechos de muerte", lo que hubieran querido hacer o no hacer.
Las compartimos con nuestros internautas:
1. Hubiese deseado haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, y no la vida que otros esperaban para mí.
Este era el lamento más común de todos. Cuando la gente piensa que su vida está a punto de terminar y miran hacia atrás con claridad, es fácil ver cómo muchos sueños se han ido sin ser cumplidos. Muchas personas no habían cumplido ni la mitad de sus sueños y tenía que morir sabiendo que era debido a las elecciones que habían hecho, o las que no habían hecho.
Es muy importante tratar de cumplir al menos algunos de tus sueños a lo largo del camino
2. Desearía no haber trabajado tan duro.
Esto vino de cada paciente de sexo masculino que cuidé. Ellos se perdieron la niñez de sus hijos y la compañía de sus parejas. Las mujeres también hablaron de este arrepentimiento. Pero la mayoría fueron de una generación anterior, muchos de los pacientes de sexo femenino no habían sido el sostén de la familia. Todos los hombres a los que cuidé lamentaron profundamente haber pasado gran parte de sus vidas en el trabajo.
Simplificando tu estilo de vida y tomando decisiones más conscientes a lo largo del camino, es posible que no necesites los ingresos que crees que necesitas. Y al crear más espacio en tu vida, serás más feliz y más abierto a nuevas oportunidades, unas que se adaptarán mejor a tu nuevo estilo de vida.
3. Desearía haber tenido el coraje de expresar mis sentimientos.
Muchas personas suprimieron sus sentimientos con el fin de mantener la paz con los demás. Como resultado, se conformaron con una existencia mediocre y nunca llegaron a convertirse en lo que realmente eran capaces de ser. Muchas enfermedades se desarrollan como resultado de la amargura y el resentimiento que llevan dentro.
No podemos controlar las reacciones de los demás. Sin embargo, aunque las personas puedan inicialmente reaccionar cuando cambias y hablas con sinceridad, al final la relación llegará a un nuevo y más saludable nivel. Eso o te ayudará a reconocer una relación enfermiza en tu vida. De cualquier manera, tú ganas.
4. Desearía haber estado más con mis amigos.
A menudo no se dan cuenta realmente de lo beneficioso que son los viejos amigos hasta sus últimas semanas de vida, y no siempre fue posible localizarlos. Muchos de ellos habían llegado a estar tan atrapados en sus propias vidas que habían descuidado amistades de oro en los últimos años. Había mucho arrepentimiento por no haberle dado a la amistad el tiempo y esfuerzo que se merecían. Todos echan de menos a sus amigos cuando están muriendo.
5. Desearía haberme dejado ser más feliz.
Esta es sorprendentemente común. Muchos no se dieron cuenta hasta el final que la felicidad es una elección. Se habían quedado atascados en viejos patrones y hábitos. El miedo al cambio los tenía engañando a los demás y a sí mismos, fingiendo que estaban contentos. Cuando en lo profundo, deseaban que las risas y las tonterías volvieran a sus vidas de nuevo.
Cuando estás en tu lecho de muerte, lo que los demás piensen de ti está muy lejos de tu mente. ¡Qué maravilloso sería que no te importe eso y sonreír nuevamente, mucho antes de que te estés muriendo!
La vida es una elección. Es TU vida. Elige conscientemente, elige sabiamente, elige honestamente. Elige la felicidad.




